viernes, 29 de enero de 2010

Yo quiero un alcalde como éste

Cuando hace unas semanas abrí el correo electrónico encontré el mensaje de una amiga con un llamativo asunto: Yo quiero un alcalde como éste. Al abrirlo encontré tan solo una fotografía a la que le sobraban los comentarios, porque ella sola te transmitía el mensaje. La instantánea de Odón Elorza, Alcalde de San Sebastián, no solo mostraba el carácter natural de esta persona, sino una forma de entender la Cultura. Cualquiera que vea la foto distingue la frescura, ese halo cosmopolita que entraña, la viveza que transmite y casi nos hace escuchar en nuestras cabezas algunas notas de ese saxofón.

Pero el asunto de ese mensaje te hace volver a pisar la tierra, te saca de esa abstracción de la que disfrutaríamos soñando con asistir a ese momento mágico en la escalera y te martillea en la cabeza. Yo quiero un alcalde como éste, yo quiero un alcalde como éste, yo quiero un alcalde como éste...

Y cuando volvemos a la cotidianidad granadina comprobamos como esa oferta cultural que percibíamos en la fotografía no existe aquí. Aquello que desde nuestro gobierno local perciben como cultura no se asemeja en nada a la Cultura -con mayúscula- que necesita una ciudad como Granada. Los dirigentes locales carecen de visión estratégica, no solo en cultura, sino en el modelo de ciudad, o dicho de otro modo en lo que podría repercutir el turismo cultural en la economía local, por poner un ejemplo.

Habiendo tenido la oportunidad de proyectar en Fitur –el mayor escaparate turístico en el que participamos- una imagen de ciudad de la cultura, inundada de festivales, de un riquísimo patrimonio, o de referentes museísticos, se han limitado a publicitar el único festival que han puesto en marcha bajo el gobierno popular, Retroback –Festival de Cine Clásico-. No debe sorprender este comportamiento, puesto que es coherente con la labor que desarrollan en su día a día. Recortes en los presupuestos de la mayoría de festivales, negativas a subvencionar gran número de iniciativas culturales, asfixia fiscal a edificios como el Parque de las Ciencias, el Palacio de Exposiciones y Congresos, o el Museo de la Historia de Andalucía… Y desgraciadamente, un continuo abandono de nuestros barrios más históricos, Albaycín y Sacromonte, que ven como desde el consistorio municipal no se apuesta por la necesaria rehabilitación.

Son, de algún modo, los contrastes que encontramos en la gestión municipal de unos populares que progresivamente deterioran la imagen de nuestra ciudad, y lo que es peor, el bienestar de los vecinos y vecinas de Granada. Se trata de una cortedad de miras, o tal vez sea el recelo a poner en valor los logros alcanzados anteriormente por socialistas con multitud de actividades que han situado a Granada en el escenario nacional e internacional de distintas artes y estilos, y que ahora vemos como se cubren con un tupido velo, como quien espera que las flores se marchiten sin hacer nada por su cuidado.

Que mejor que dirigir los focos sobre “su” festival, diseñando un stand con esa única temática –pese a haber invertido más de 65.000 euros en el mismo-, y mirar para otro lado mientras otros festivales con mayor asistencia y aprobación por parte del público no se encuentran entre los predilectos de nuestros actuales dirigentes locales. Hablamos de Festivales Internacionales de Jazz, Jóvenes Realizadores, Magia, Música y Danza, Cines del Sur, Tango, Cómic… O de cómo no hay respuesta municipal a demandas como son los locales de ensayo para los grupos y bandas de jóvenes, hablamos de la falta de una programación estable en los teatros municipales, de la lucha contra el Rock del Zaidín –uno de los festivales gratuitos más antiguos de Europa y que reúne a miles de espectadores-.


Fitur ha servido para mostrarnos y para mostrar al mundo lo que el PP concibe como cultura en la ciudad de Granada, pero son miles de granadinos y granadinas las que en su actividad diaria perciben en lo que está convirtiendo el gobierno local nuestra ciudad, pasamos de tener una Cultura con mayúscula, pues eso, a cultura.

1 comentario:

Alfa79 dijo...

Estimado Javier:

Yo también quisiera tener un alcalde que promocionara el ámbito cultural callejero (artistas de todo tipo, músicos deleitando en lugares públicos, pintores callejeros, etc).

Me gustaría que mi ciudad tuviese esa alegría que impera en otros lares de apariencia mucho más tristes.

Me gustaría una ciudad en donde la calle fuese la protagonista.

Me gustaría una ciudad en donde existiese la libertad. Es decir, sin sanciones ni imposiciones de todo tipo, fascistoides e irracionales (como esas patéticas ORDENANZAS aprobadas por el Consistorio).

Me duele, me resulta incongruente que un partido "progresista" como el PSOE granadino, VOTASE A FAVOR de esas ORDENANZAS en donde existen artículos y disposiciones que contentan hasta la DERECHA MÁS RANCIA de nuestro país.

Lo siento, pero a pesar de que Torres Hurtado lo está haciendo MAL, MUY MAL, casi seguro que aumentará en número de votos y concejales en las próximas elecciones.

Si la oposición "socialista" coincide con la derecha en algo tan importante y grave (como esas patéticas ORDENANZAS), está claro que la sociedad progresista granadina ha quedado gravemente DESAMPARADA.


Salud y República. Toni Sagrel.